Cuando una empresa industrial quiere más clientes nuevos y no tiene tiempo para buscarlos, la primera idea suele ser contratar a un comercial junior. Es una opción razonable y, en algunos casos, la mejor. Pero antes de decidir conviene comparar con las mismas reglas: qué cuesta de verdad cada opción y qué parte del trabajo cubre.

El coste real de una persona

El salario es solo una parte. Para comparar, suma:

  • Salario bruto anual y la cotización a la Seguridad Social de la empresa.
  • Herramientas: CRM, base de datos de contactos, correo y envío, LinkedIn de pago si lo usa.
  • Equipamiento y espacio.
  • Selección y formación: el tiempo de quien entrevista y de quien le enseña.
  • El tiempo hasta rendir: en ventas técnicas puede ser de varios meses.
  • Coste de que se vaya: si no funciona o cambia de empresa, hay que empezar de nuevo.

El resultado depende de tu ciudad, del convenio y del perfil. Calcúlalo con tus números en lugar de fiarte de una cifra genérica.

Qué cubre un comercial junior

  • Buscar empresas, localizar contactos y escribir o llamar.
  • Atender las respuestas y agendar reuniones.
  • Apuntar todo en el CRM.

Es un trabajo que se sostiene con una persona mientras esa persona hace solo eso. Si además atiende pedidos, ofertas o ferias, la prospección se queda para cuando hay hueco.

Qué cubre un sistema externalizado

  • La búsqueda de cuentas y la limpieza de listas.
  • La identificación de quien decide en cada empresa.
  • Los envíos y el seguimiento con reglas claras (baja, límites, exclusiones).
  • El registro y el informe de lo que ocurre.

Lo que no cubre: la conversación comercial a partir de la primera respuesta, la oferta y el cierre. Eso sigue siendo tuyo. Tampoco garantiza un número de reuniones o ventas, que dependen de tu oferta y de tu mercado.

Tabla de comparación (rellénala con tus números)

  • Coste anual total: persona (salario + cotización + herramientas) frente a cuota del servicio.
  • Plazo hasta empezar: semanas de selección y formación frente a días o semanas de arranque.
  • Flexibilidad: contrato indefinido frente a un servicio que se puede parar.
  • Conocimiento del producto: alto con el tiempo frente a necesita explicación.
  • Riesgo de abandono: sí frente a no depende de una persona.

Cuándo conviene cada una

  • Comercial junior: si el producto es muy técnico, tienes tiempo para formarlo y quieres construir un equipo propio.
  • Sistema externalizado: si quieres empezar rápido, probar un mercado sin comprometerte o liberar a tu equipo actual.
  • Las dos a la vez: el sistema genera conversaciones y tu persona las convierte.

Una forma de decidir

  1. Calcula el coste anual real de la persona con tus datos.
  2. Pide el precio del servicio y compáralo mes a mes.
  3. Define qué debe ocurrir en los primeros 90 días para seguir (reuniones, respuestas, aprendizajes).
  4. Elige la opción que te deje decidir con datos al cabo de ese plazo.

Qué podemos hacer nosotros

Nosotros montamos y operamos el sistema de prospección y te entregamos las conversaciones; tú o tu equipo las llevan al cierre. Si quieres ver cómo sería con tu mercado, pide 5 empresas que encajan contigo. Si eres fabricante, tienes más sobre la captación de clientes para fabricantes en esta página.

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